Correfoc I. Morella, 2009
Es muy probable que lo que hice aquella noche de verano en Morella, fuera una imprudencia. Encontrarse ante el dilema de poner en riesgo el equipo (bien sea por agua, arena, o cualquier otro factor agresivo) a cambio de un eventual material fotográfico interesante, es algo que en alguna que otra ocasión nos enfrentamos los que estamos infectados por esto.
Correfoc II. Morella, 2009
Otra cosa hubiera sido haber previsto el asunto llevando una funda protectora, pero no era el caso, así que empecé tímidamente guardando las distancias.
Correfoc III. Morella, 2009
Luego me acordé del bueno de Robert Capa y su "Si la foto no es buena, es que no estabas suficientemente cerca", concluyendo que efectivamente, podía hacerlo mejor aproximándome más a la acción. (Además llevaba una lente fija sin zoom).

Correfoc IV. Morella, 2009
Al final sólo hubo un momento crítico, donde fui asediado por los Correfocs sin posibilidad de huida. A lo que reaccioné instintivamente abrazando la cámara e inclinándome sobre ella.














